Las mediciones colorimétricas juegan un papel fundamental en el control de calidad aunque no pueden sustituir la capacidad de decisión del observador humano en cuanto a la aceptación del color en monitores, pruebas de color o impresos finales. Las condiciones óptimas de visualización de pantallas e iluminación ambiental se describen en las normas ISO 3664 e ISO 12646 precisamente con el propósito de establecer las pautas de control adecuadas.